La construcción de un acontecimiento
La semana pasada se informó de forma errónea que 12 mineros habían sobrevivido, luego de pasar casi dos días sepultados en Virginia del Oeste en Estados Unidos. Anderson Cooper, conductor del programa 360° de CNN externó sus dudas del reporte, pero el ambiente en Tallmansville era abrumador. Las autoridades dijeron a las familias que los trabajadores que estaban vivos y la gente primero lloró de alegría y luego se puso a cantar. Cooper continuó con su reporte y sus dudas desaparecieron. Mientras tanto, una reportera de Fox derramaba lágrimas al entrevistar a la pariente de uno de los mineros. Tres horas después de eso, las autoridades rectificaron y anunciaron que sólo uno de los atrapados había sobrevivido. CNN y Fox News también reportaron puntualmente la rectificación y mostró el cambio de ánimos en Tallmansville. Primero la tristeza y la decepción y luego el enojo. Al día siguiente se criticó con dureza a las dos cadenas por haber mal informado e incluso un comentarista de
Editor & Publisher aseguró que el mejor premio Pulitzer debía entregarse a un jefe de información que se habría resistido a dar la primera versión hasta confirmarla plenamente. Ese mismo comentarista dijo que ese jefe de información ficticio habría recibido su Pulitzer, pero también lo habrían despedido.
Creo que las críticas contra los programas en vivo y las cadenas de noticias que reportan minuto a minuto pueden ser acertadas, pero la mayoría de ellas pierden de vista que al transmitir en directo, no sólo muestran la información, sino la forma en que se va construyendo un acontecimiento. La desinformación y la esperanza de los parientes fue una mala mezcla, pero el acontecimiento de la muerte, el engaño y el desengaño era un todo y creo que la cobertura de CNN y Fox lo mostró así. De hecho, grandes periódicos como Los Angeles Times también se equivocaron y ellos no pudieron corregir, sino hasta su siguiente edición y lo peor es que cuando la gente llegó a su stand a comprarlo, ya sabía que el titular estaba mal.